Palabras que debilitan tu mensaje en el trabajo

Javier Alonso Cordero • 19 de octubre de 2026

Tres tipos de expresiones restan peso a lo que dices sin que lo notes. Qué son y por qué hacen que tus propuestas suenen opcionales.

Hace poco, en un curso, pedí a los participantes que me enseñaran un correo real que tuvieran que enviar esa semana. Uno de ellos, responsable de un equipo, tenía una propuesta buena, bien pensada y con números. El correo empezaba así: «Quería simplemente comentarte una idea, que igual estaría bien valorar, no sé qué te parece».

La propuesta era sólida. La frase de entrada la dejaba a medio camino de la papelera.

Lo que no se nota al hablar

Lo veo en casi todos mis cursos: la gente competente suaviza lo que dice por educación. Para no molestar, para no parecer mandón, para protegerse por si el otro dice que no. Y nadie se da cuenta, porque en nuestra cabeza esas palabras no pesan nada.

Para quien escucha, sí pesan. Cada una de ellas le dice, sin querer: esto que te voy a contar es opcional, puedes ignorarlo.

Hay tres familias de palabras que hacen ese trabajo:

  • Los condicionales: «estaría bien si…», «sería interesante que…».
  • Los minimizadores: «solo quería…», «un poquito», «nada, una cosa rápida».
  • Las preguntas aproximativas: «no sé qué te parece…», «no sé si habías pensado en…».

Existen en cualquier idioma. Las he oído en español, en inglés, en francés y en catalán, y suenan igual de blandas en los cuatro.

No hace falta ser duro para ser claro

La objeción que siempre sale es: «Si quito todo eso, voy a sonar agresivo». No es así. Fíjate en la diferencia entre «solo quería comentarte una cosita sobre el plazo» y «tengo una propuesta sobre el plazo». La segunda no es más seca. Es más clara, y la gente suele agradecerlo, porque entiende enseguida qué le estás pidiendo.

La idea útil de hoy es muy pequeña: esta semana, antes de enviar un correo importante, léelo buscando esas tres familias. Quita la primera que encuentres y mira cómo suena. Ya me dirás.

En mis formaciones

Esto lo trabajamos con los mensajes y las conversaciones reales de cada equipo. Casi todo el mundo se sorprende al ver cuántas veces lo hace, y lo más curioso es que, cuando lo dejan, nadie lo echa de menos.

Esto lo entrenamos en Habla para que te escuchen, con situaciones reales de tu equipo. Si te interesa, cuéntame tu reto.

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